LOS MEDIOS Y TECNOLOGÌAS EN LA
EDUCACIÒN ESCOLAR
![]() |
Este tema está dedicado al
análisis del papel, funciones y relevancia de los medios y tecnologías en el
principal contexto educativo institucionalizado: el escolar. Comienza con un
análisis del papel y funciones de los medios en los procesos de diseño,
desarrollo e innovación del curriculum.
Los contenidos
1. Los medios y materiales curriculares. 2. Los medios y los
procesos de diseño y desarrollo del currículo. 3. Del curriculum planificado al
curriculum en acción. 4. El libro de texto y el desarrollo del curriculum. 5.
Los medios y el profesorado. 6. La organización y gestión de los medios. Los
Centros de Recursos. 7. Las nuevas tecnologías en el sistema escolar. 8. Las
competencias informacionales y digitales en el curriculum. 9. Un decálogo de
buenas prácticas de uso de las TIC. 10. Actividades de uso de las TIC en el
aula.
Los medios y materiales curriculares
Por material curricular
entenderemos el conjunto de medios, objetos y artefactos que son elaborados específicamente
para facilitar el desarrollo de procesos educativos en los centros escolares y
aulas.
Materiales curriculares de
apoyo a la planificación, desarrollo y evaluación de la enseñanza, por lo
general dirigidos al profesorado.
La principal característica
de estos materiales es que son elaborados con la intención de diseminar ciertos
cambios y facilitar el desarrollo profesional del profesorado, así como apoyar
la práctica de nuevos programas y proyectos educativos.
Materiales curriculares de
apoyo al aprendizaje de los alumnos. Ejemplos bien conocidos de esta categoría
son los libros de texto, vídeos didácticos, software educativo, fichas de
trabajo, etc. Se trata de materiales elaborados con la finalidad de que el
alumnado desarrolle los aprendizajes propios de un determinado nivel educativo
y sus correspondientes áreas de contenido o materias.
Los medios y procesos de diseño y desarrollo del
currículo
Los materiales
curriculares son una estrategia clave para la difusión y desarrollo de innovaciones
educativas.
Uno de los signos que
evidencian los cambios curriculares son la aparición de nuevos medios y materiales.
Los materiales curriculares no sólo influyen en lo que pueda aprender el alumnado;
afectan también a los procesos de diseminación y puesta en práctica de los currículos,
ya que es a través de los materiales cómo se le transmite al profesorado en qué
consiste la filosofía y contenido pedagógico de un programa o proyecto
curricular, de modo que su influencia es importante en el desarrollo o
implementación del curriculum en el aula.
Del curriculum planificado al curriculum en acción
Los tipos de materiales
curriculares de apoyo a los docentes son:
El material que difunde la
planificación del curriculum prescrito. Los diseños curriculares
Materiales de apoyo
complementarios a los recursos dirigidos al alumnado. Las guías didácticas
Los materiales para el
intercambio de experiencias entre el profesorado
Materiales bibliográficos
para la consulta y formación científica y didáctica.
El libro de texto y el desarrollo del curriculum
El libro de texto es un
instrumento, a diferencia de otros medios, que no se diseña (y
consiguientemente no se utiliza) para que sea útil en situaciones específicas y
puntuales de enseñanza, sino que es un recurso con suficiente potencial para
ser usado a lo largo de todo un curso escolar completo.
En el texto se encuentra
la metodología que posibilita el desarrollo de los objetivos, así como, de
forma generalmente muy influyente, la selección y secuencia de los contenidos a
enseñar (con sus definiciones, ejemplos, relaciones, etc.); también se propone
un banco de actividades sobre los mismos, con lo que conllevan estrategias de
enseñanza a seguir por los profesores en la presentación de la información, e incluso
(a través de la guía didáctica o del profesor) algunas pruebas de evaluación
para aplicárselas a los alumnos.
Los textos escolares,
sirvieron para garantizar que todos los estudiantes reciban uniformemente el
mismo curriculum y consigientemente sean formados bajo un mismo patrón de
cultura estándar que garantice la cohesión social y prepare a los ciudadanos
para para las demandas del sistema productivo de la nación.
El texto, como sugiere Henson
(1981), se convierte en "currículum". Es decir, utilizar el texto
como instrumento eje de la enseñanza significa prescindir del currículum
oficial y considerar como lo "enseñable" lo impreso en las páginas
del texto. De este modo, el libro de texto se configura como la autoridad
curricular en la clase dependiendo de él todos los demás componentes de la clase.
Así pues, el libro de
texto, a diferencia de la mayoría de restantes medios ofrece, propone, condiciona,
e incluso impone (cuando es utilizado exclusivamente) un determinado proyecto de
desarrollo del currículum, es decir, podríamos caracterizar al texto como un
tecnología curricular empaquetada (Kirk, 1990).
Los medios y el profesorado
En estos últimos años se
han desarrollado numerosos estudios que han explorado lo que opinan y valoran
los docentes respecto a los medios y materiales didácticos. Una síntesis de los
resultados nos indican:
1. Los profesores se
informan de la existencia de materiales novedosos fundamentalmente a través del
comentario e informaciones que les sugieren otros compañeros con los que intercambian
opiniones. Por el contrario, los canales comerciales (anuncios, folletos, vendedores)
parecen ejercer poca influencia sobre el profesor.
2. Los criterios que más
valoran los profesores en la selección de los materiales son, por una parte, el
grado de adaptabilidad de los materiales a las necesidades e intereses de sus alumnos
de modo que permitan su acomodación a los ritmos individuales de aprendizaje; y
por otra, la adecuación de los materiales a los tópicos y contenidos de
enseñanza que van a desarrollar en la clase.
3. Respecto a la
naturaleza de los materiales preferidos y usados por los profesores (bien sean de
elaboración propia, locales, comerciales o de la Administración) parecen
manifestarse resultados contradictorios entre algunos estudios.
4. Las preferencias del
profesorado por uno u otro tipo de material también parecen estar mediatizadas
por la finalidad de uso del mismo. Así, las orientaciones y guías de la administración
son empleadas preferentemente para la selección y formulación de los objetivos
de enseñanza.
5. Finalmente, un aspecto
de coincidencia general de las anteriores investigaciones, es la demanda que
realiza el profesorado de disponer de materiales flexibles, no excesivamente estructurados
y rígidos, de modo que les permitan desarrollar un cierto grado de autonomía decisional
para su implementación y uso en el aula.
Con relación a los usos que realizan los profesores de
los medios y materiales, los resultados nos indican:
1. Los materiales textuales (libro de texto y guía) son los
recursos que preferentemente utiliza el profesor para planificar su enseñanza.
Sin embargo estas planificaciones no se ajustan linealmente a la estructura y
organización de las lecciones tal como se presentan en el material.
2. En el desarrollo de la enseñanza la organización de la
lección propuesta por el material es objeto de reformulación y transformación
por el profesor. Así, si el propósito preferente es la transmisión de los
contenidos del texto, el profesor tiende a “traducirlos" a sus alumnos a través
de un ciclo expositivo que adapta los contenidos impresos a las características
del
grupo-clase.
3. Los modelos o patrones de uso del texto escolar por los
profesores no son homogéneos.
Se han
identificado distintos grados que oscilan entre la dependencia frente a la
autonomía
del
profesor respecto al material.
4. Se ha puesto de manifiesto que el pensamiento del
profesor y sobre todo sus concepciones de la enseñanza y desarrollo de la
materia parecen incidir en la toma de decisiones planificadoras e instructivas
sobre medios influyendo en el modelo de uso que se
realiza
del texto en la clase.
5. La naturaleza innovadora del material, si no va
acompañada de acciones de apoyo y orientación a profesores, por sí sola no
tiene capacidad suficiente para generar cambios en la práctica metodológica.
6. La integración y uso de las tecnologías informáticas en
las escuelas está condicionado, además de otros factores de índole
infraestructural y de recursos, por las actitudes, concepciones y destrezas del
profesorado, por la cultura organizativa de la propia escuela, y por las formas
que interactúan los alumnos En este sentido, el profesorado, y específicamente
su formación tanto tecnológica como pedagógica junto con la cultura organizativa
del centro, son factores clave en el proceso de integración y uso curricular de
las nuevas tecnologías.
Organización y gestión de los medios.
Los centros de recursos
La
adquisición, distribución, ubicación, gestión y organización de los recursos tecnológicos
tanto en el nivel macroorganizativo (como puede ser en un estado o comunidad autónoma),
como en un nivel más próximo a la práctica escolar (el centro educativo o aula)
representa un conjunto problemático de decisiones organizativas complejas y
sometidas a numerosas variables de naturaleza diversa.
Lorenzo
(1996) identifica tres modalidades básicas de organización de los medios en el centro
escolar: los talleres y rincones; los departamentos de actividades
complementarias y extraescolares, y los centros de recursos.
Los
centros de recursos son instituciones centradas en facilitar y apoyar a los
profesores en toda la problemática relativa a la selección y uso de los medios
y recursos de enseñanza.
Para
Cabero existen distintos niveles de concreción de los centros de recursos en
función de su alcance y cobertura: individuales, que atienden a un único centro
y equivaldrían a los departamentos de actividades complementarias y
extraescolares, y colectivos que atienden a varios centros y pueden ser
locales, provinciales o regionales.
Las nuevas tecnologías en el sistema
escolar
Desde
hace varios años se vienen desarrollado diversos estudios sobre la integración
y uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación en las
escuelas, y la principal conclusión es que a pesar de los avances en la
dotación de recursos y el desarrollo de infraestructuras de telecomunicaciones,
la práctica docente con ordenadores todavía sigue siendo un hecho poco
generalizado, y no siempre desarrollado al servicio de modelos pedagógicos
innovadores.
La
mayor parte de la literatura especializada señala que existen una serie de
factores que inciden en el éxito o fracaso de este tipo de proyectos destinados
a incorporar e integrar curricularmente las nuevas tecnologías a la enseñanza
que pudieran sinterizarse en los siguientes:
La
existencia de un proyecto institucional que impulse y avale la innovación
educativa
Utilizando
tecnologías informáticas
La
dotación de la infraestructura y recursos informáticos mínimos en los centros y
aulas
La
formación del profesorado y la predisposición favorable hacia las Tics
La
disponibilidad de variados y abundantes materiales didácticos o curriculares de
naturaleza digital
La
configuración de equipos externos de apoyo al profesorado y a los centros educativos
destinados a coordinador proyectos y a facilitar las soluciones a los problemas
prácticos.
Las competencias informacionales y
digitales en el curriculum
Una
de las funciones sustantivas y que justifican la escolaridad es la alfabetización,
es decir, el proceso de capacitación de un sujeto para que pueda acceder y comprender los contenidos y
las formas simbólicas a través de los cuales se transmite el conocimiento y la cultura así como dominar las
herramientas y códigos que le
permitan expresarse y comunicarse socialmente. Durante estos dos últimos siglos alfabetizar fue enseñar a leer
y escribir mediante los códigos textuales en materiales impresos.
De
este modo podremos hablar de alfabetización auditiva y/o musical, visual, audiovisual,
digital, informacional,... ya que los contextos, canales y formas de
comunicación son diversos lo que implicará la necesidad de formar a los
individuos y a las comunidades en la interpretación de los signos, iconos y
textos propios de cada una de esas formas de comunicación o de utilización de
tecnologías y lenguajes específicos.
Existe
en nuestro contexto una importante producción teórica sobre las nuevas alfabetizaciones,
especialmente las conocidas como alfabetización informacional o ALFIN, y la
denominada alfabetización tecnológica o digital (Bauden, 2002; Gutiérrez, 2003,
Snyder, 2004; Monereo y otros 2005, Área, Gros y Marzal, 2008, Vivancos, 2008).
Estos trabajos, a pesar de sus lógicas diferencias, han puesto de manifiesto que
la adquisición de destrezas de uso inteligente de las nuevas tecnologías pasa,
al menos, por el dominio instrumental de las mismas junto con la adquisición de
competencias relacionadas con la búsqueda, análisis, selección y comunicación
de datos e informaciones cara a que el alumno transforme la información en conocimiento.
Un decálogo de buenas prácticas para
el uso de TIC
1.
Lo relevante debe ser siempre lo educativo, no lo tecnológico. Por ello, un docente
cuando planifique el uso de las TIC siempre debe tener en mente qué es lo que
van a aprender los alumnos y en qué medida la tecnología sirve para mejorar la
calidad del proceso de enseñanza que se desarrolla en el aula.
2.
Un profesor o profesora debe ser consciente de que las TIC no tienen efectos mágicos
sobre el aprendizaje ni generan automáticamente innovación educativa. El mero
hecho de usar ordenadores en la enseñanza no implica ser mejor ni peor profesor
ni que sus alumnos incrementen su motivación, su rendimiento o su interés por
el aprendizaje.
3.
Es el método o estrategia didáctica junto con las actividades planificadas las que
promueven un tipo u otro de aprendizaje. Con un método de enseñanza expositivo,
las TIC refuerzan el aprendizaje por recepción. Con un método de enseñanza constructivista,
las TIC facilitan un proceso de aprendizaje por descubrimiento.
4.
Se deben utilizar las TIC de forma que el alumnado aprenda “haciendo cosas” con
la tecnología.
5.
Las TIC deben utilizarse tanto como recursos de apoyo para el aprendizaje académico
de las distintas materias curriculares (matemáticas, lengua, historia, etc.) como
para la adquisición y desarrollo de competencias específicas en la tecnología
digital e información.
6.
Las TIC pueden ser utilizadas tanto como herramientas para la búsqueda, consulta
y elaboración de información como para relacionarse y comunicarse con otras
personas. Es decir, debemos propiciar que el alumnado desarrolle con las TIC
tareas tanto de naturaleza intelectual como de interacción social.
7.
Las TIC deben ser utilizadas tanto para el trabajo individual de cada alumno como
para el desarrollo de procesos de aprendizaje colaborativo entre grupos de
alumnos tanto presencial como virtualmente.
8.
Cuando se planifica una lección, unidad didáctica, proyecto o actividad con TIC
debe hacerse explícito no sólo el objetivo y contenido de aprendizaje
curricular, sino también el tipo de competencia o habilidad
tecnológica/informacional que se promueve en el alumnado.
9.
Cuando llevemos al alumnado al aula de informática debe evitarse la improvisación.
Es muy importante tener planificados el tiempo, las tareas o actividades, los
agrupamientos de los estudiantes, el proceso de trabajo.
10.
Usar las TIC no debe considerarse ni planificarse como una acción ajena o paralela
al proceso de enseñanza habitual. Es decir, las actividades de utilización de
los ordenadores tienen que estar integradas y ser coherentes con los objetivos
y contenidos curriculares que se están enseñando.
Actividades de aprendizaje con
tecnologías en el aula
Las
Tics, al igual que cualquier otro material o recurso didáctico, posibilitan el desarrollo
y puesta en práctica de distintas tareas de aprendizaje de naturaleza diversa.
A modo de un listado, no exhaustivo, de actividades genéricas de aprendizaje que
los alumnos podrían realizar empleando los recursos digitales podríamos sugerir
las siguientes:
Buscar,
seleccionar y analizar información en Internet con un propósito determinado
Adquirir
las competencias y habilidades de manejo de las distintas herramientas y
recursos tecnológicos: saber manejar software diverso, gestionar un sistema
operativo,...
Cumplimentar
y realizar distintas tareas de aprendizaje como pueden ser: redactar textos
escritos
Elaborar
presentaciones multimedia
Resolver
ejercicios y juegos on line
Desarrollar
proyectos de trabajo en WWW
Exponer
públicamente proyectos o trabajos en el aula mediante pizarras digitales.

Comentarios
Publicar un comentario